Gold
Para viajes largos o destinos donde atenderse sale caro.
Cobertura médica hasta
100.000USD / EUR
- Atención médica y hospitalización
- COVID-19 y repatriación
- Equipaje y pasaporte
- Asistencia 24/7 en español
Ocho zonas para los viajes que no caben en un país. Un certificado por persona. Cotiza al grupo entero de una vez: cada viajero entra por su tramo de edad y recibe su propio certificado.
Para entrar a varios países nadie te exige seguro de viaje. Un itinerario de varios países no tiene un requisito propio: tiene el de cada país que pisas. Si uno de ellos exige póliza, esa exigencia manda sobre todo el viaje, porque el certificado es uno solo.
Se reserva por tramos, pero la asistencia es una sola y va contigo por todo el recorrido. Lo que sí cambia con la zona que elijas es la moneda, y de eso depende que sirva para una visa.
Ocho zonas, un solo certificado
Se elige una y cubre el itinerario entero, sin comprar uno por país.
Manda el país más caro del viaje
El techo se calibra por el sitio donde una urgencia cuesta de verdad, no por el que más días ocupa.
La zona decide la moneda
Las tres europeas salen en EUR y las demás en USD. Eso es lo que hace que sirva o no para la visa Schengen.

El techo no se reparte entre los países del itinerario: es por persona y por viaje, cruces uno o cinco.
No se compra una póliza por país. Eliges la zona y esa zona cubre todo el viaje, con una sola fecha de inicio y una de fin.
Da igual en qué tramo del viaje estés: el número es el mismo. Si te atiendes por tu cuenta, solo te reconocen lo que a ellos les habría costado.
Un recorrido largo cambia de país, de idioma y de hora. Lo único que no cambia en todo el viaje es a quién llamas.
Los cinco cubren lo esencial. Cambia hasta dónde llega el respaldo, en dólares o euros según tu destino.
Un recorrido de varios países cruza sistemas de salud que no cuestan lo mismo. Ideal es el escalón que no se queda corto en el más caro del itinerario, que es el único que importa.
Ver todas las coberturasTodo lo que se activa el día que algo se sale de plan: una urgencia médica, una maleta que no aparece, un vuelo que se cae. Esto es lo que deja de ser tu problema.
Lo que se activa cuando el problema es tu salud y estás lejos de tu médico de siempre.
Los imprevistos que no son médicos pero pueden dañarte el viaje entero.
Cuando el problema ya no lo resuelve una consulta y hay que trasladar a alguien.
Coberturas que no trae todo el catálogo. Mira la etiqueta antes de elegir.
Lo de arriba es un resumen. Los límites, los montos y las exclusiones completas van en el documento de tu plan, y ahí caben muchas más situaciones que en esta lista.
Cuéntanos tu caso y te lo confirmamos con el documento en la mano, antes de que pagues nada.
Los montos suben según el plan. El detalle completo, con cifras y exclusiones, va con tu certificado.
En cuatro pasos, y ninguno de los cuatro es «paga tú primero y después reclamas».
Tu certificado está activo desde la fecha de salida. No hay que activar nada.
Una urgencia médica, la maleta que no llegó o un vuelo que te dejó tirado.
Un número, 24 horas, en español. Das tu número de certificado y te guían.
La asistencia evalúa, autoriza y coordina tu atención. Llamar antes es lo que hace que la cuenta no acabe siendo tuya.
Tres situaciones distintas, y en las tres lo que importaba era lo mismo: que alguien contestara y que no tocara poner la tarjeta.

Ya en París a Valen le dio una infección y nos tocó clínica. Llamamos, nos mandaron a una ahí cerca y no sacamos la tarjeta ni una vez. Uno compra esto rogando no tener que usarlo, y cuando toca es que entiende para qué era.

Viajar sola era justo lo que me tenía nerviosa. Me enfermé en Lisboa un domingo, llamé y me contestó una persona en español de una. No tener que explicar en otro idioma cómo me sentía valió cada peso.

En cuatro páginas se caía la cotización apenas ponía la edad de mi mamá. Acá salimos las dos en la misma pantalla y sin que el precio se disparara por ella. Con eso me convencieron.
Las de siempre —qué cubre, cuándo llega el certificado, qué pasa si hay que anular— están en las preguntas frecuentes.
No. El viaje se cotiza por ZONA, y son ocho: Europa, Acuerdo Schengen, Comunidad Schengen, África, Asia, América del Sur, Mundial y Mundial sin Estados Unidos. Un certificado por persona cubre el recorrido entero, con una sola fecha de inicio y una sola de fin.
No, y conviene entenderlo al revés de como suena. El condicionado cubre a nivel mundial salvo tu país de residencia, y lo dice en su encabezado y numeral 4. Lo que cambia al elegir zona es la moneda en que se emite la cobertura y si sirve o no para el mínimo de la visa: las tres zonas europeas salen en EUR, las demás en USD.
Mundial. La zona «Mundial sin Estados Unidos» existe precisamente para los itinerarios que no lo tocan, así que si el tuyo lo incluye, aunque sea una escala de tres horas con salida del aeropuerto, la zona correcta es Mundial.
Solo si se emite en EUR y llega a 30.000 euros, que es lo que pide el Código de Visados en su artículo 15. Son dos condiciones y hay que cumplir las dos: un monto equivalente en otra moneda no le sirve al consulado. Si el trámite de visa es parte del viaje, se cotiza en zona europea; si no, Mundial cubre igual y suele salir mejor.
Lo mismo que uno solo de la misma duración: el precio se calcula por persona y por día, no por cuántas fronteras cruzas. Lo que mueve el total son los días, cuántos viajan y el nivel. Por eso un itinerario largo se cotiza entero y no por tramos.
Los 28, contando los dos extremos: la vigencia va del día de salida al día de regreso, sin huecos. El proveedor emite desde 3 días y el pago tiene que quedar registrado al menos 24 horas antes de la fecha de salida (numeral 3.3), así que comprar la noche anterior al vuelo es quedarse fuera de plazo aunque el certificado se emita en minutos.
La asistencia deja de tener validez desde el momento en que regresas a tu país de residencia —el condicionado lo dice en su apartado de finalización de la vigencia—, y no hay devolución por los días que no usaste. Es una de las razones para cotizar las fechas reales y no un redondeo hacia arriba.
El condicionado lo trata como fuerza mayor en su numeral 12: guerra declarada o no, rebeliones, conmoción interior, guerrilla, terrorismo, sabotaje, huelgas, movimientos populares y confiscación o apresamiento por orden de una autoridad pública. Mientras dura esa circunstancia la asistencia queda suspendida, y se reanuda cuando pasa. No es una lista de países vetados —esa no existe— pero el efecto práctico en ese momento es el mismo, y es mejor saberlo al comprar que al llamar.
Las fechas se cambian sin costo por los mismos días contratados, con 2 días hábiles de antelación, igual que el nombre mal escrito o el documento. Lo que no se puede es pasar el certificado a otra persona ni cambiar de plan: para eso se anula y se emite de nuevo, con las reglas de anulación del numeral 6.3.1.
Cada país pide lo suyo. Mira qué cobertura te conviene según a dónde vas y cotiza con el destino ya puesto.
SchengenLa visa Schengen pide 30.000 euros de cobertura. Entrar sin visa, no.

La tarjeta de inmigración sí es obligatoria. El seguro no, te digan lo que te digan.

Nadie te lo exige. Se compra por lo que cuesta una urgencia allá.

Aquí no se usa el hospital: se usa el equipaje y la noche de hotel de más.

El único destino donde el seguro sí es obligatorio de verdad, con cifra publicada.

Le derogaron el requisito tres veces y media internet sigue vendiéndolo como obligatorio.

El Reino lo exige con cifra y la isla dice que no. Aquí están las dos fuentes.

Inmigración acepta un seguro de viaje el primer año, y lo rechaza el segundo. Está escrito.

La escala de medio continente. Lo que se compra aquí son los días de conexión.
Pon tus fechas y quiénes viajan. Te mostramos el precio final de una vez, sin llamadas y sin cargos que aparecen al final.
Cotizar no compromete a nada · No pedimos documentos para ver el precio · Atención por WhatsApp con una persona