Gold
Para viajes largos o destinos donde atenderse sale caro.
Cobertura médica hasta
100.000USD / EUR
- Atención médica y hospitalización
- COVID-19 y repatriación
- Equipaje y pasaporte
- Asistencia 24/7 en español
Le derogaron el requisito tres veces y media internet sigue vendiéndolo como obligatorio. Cotiza al grupo entero de una vez: cada viajero entra por su tramo de edad y recibe su propio certificado.
Para entrar a Ecuador nadie te exige seguro de viaje. Y no es que nadie lo haya escrito: es que se derogó. El inciso que obligaba al turista extranjero a contratar seguro de salud salió de la ley en agosto de 2018, y la lista oficial de requisitos del Ministerio de Gobierno tiene hoy dos líneas —documento de viaje, o cédula si eres suramericano— y ninguna es una póliza.
Es el único país al que un colombiano llega por tierra con la cédula, sin pasaporte y sin pagar nada. Eso hace que se viaje sin pensarlo mucho, que es justo cuando conviene haberlo pensado.
La altura no avisa
Quito está a más de dos mil ochocientos metros. El mal de altura es la urgencia más común del viaje y no depende de la edad.
Galápagos está a mil kilómetros de mar
Una evacuación desde el archipiélago no es una ambulancia: es un vuelo. Es el escenario caro de este destino.
Te atienden, pero no te lo pagan
La ley ecuatoriana prohíbe negar una urgencia por nacionalidad. Atenderte, no costeártelo: la clínica privada suele cobrar por adelantado.

Ecuador cobra en dólares, así que aquí no hay sorpresa de TRM sobre la factura del hospital. El techo se lee tal cual lo que te van a cobrar.
El requisito se derogó en 2018 y la lista oficial no lo menciona. Si alguien te lo vende como obligatorio para Ecuador, pídele la norma.
Es lo que separa que paguen ellos de que pagues tú y reclames después. Fuera de las ciudades grandes, además, la central es quien sabe a dónde mandarte.
La escapada por Rumichaca son tres o cuatro días y Galápagos nunca baja de nueve. Se cotizan los días exactos, no una semana redonda.
Los cinco cubren lo esencial. Cambia hasta dónde llega el respaldo, en dólares o euros según tu destino.
Estándar llega a 50.000, y en Ecuador lo que cuesta no es la consulta sino la distancia: un soroche en Quito, una caída en la Amazonia o una urgencia en Galápagos terminan en traslado, no en una pastilla. Ese es el gasto al que este techo le pone número.
Ver todas las coberturasTodo lo que se activa el día que algo se sale de plan: una urgencia médica, una maleta que no aparece, un vuelo que se cae. Esto es lo que deja de ser tu problema.
Lo que se activa cuando el problema es tu salud y estás lejos de tu médico de siempre.
Los imprevistos que no son médicos pero pueden dañarte el viaje entero.
Cuando el problema ya no lo resuelve una consulta y hay que trasladar a alguien.
Coberturas que no trae todo el catálogo. Mira la etiqueta antes de elegir.
Lo de arriba es un resumen. Los límites, los montos y las exclusiones completas van en el documento de tu plan, y ahí caben muchas más situaciones que en esta lista.
Cuéntanos tu caso y te lo confirmamos con el documento en la mano, antes de que pagues nada.
Los montos suben según el plan. El detalle completo, con cifras y exclusiones, va con tu certificado.
En cuatro pasos, y ninguno de los cuatro es «paga tú primero y después reclamas».
Tu certificado está activo desde la fecha de salida. No hay que activar nada.
Una urgencia médica, la maleta que no llegó o un vuelo que te dejó tirado.
Un número, 24 horas, en español. Das tu número de certificado y te guían.
La asistencia evalúa, autoriza y coordina tu atención. Llamar antes es lo que hace que la cuenta no acabe siendo tuya.
Tres situaciones distintas, y en las tres lo que importaba era lo mismo: que alguien contestara y que no tocara poner la tarjeta.

Ya en París a Valen le dio una infección y nos tocó clínica. Llamamos, nos mandaron a una ahí cerca y no sacamos la tarjeta ni una vez. Uno compra esto rogando no tener que usarlo, y cuando toca es que entiende para qué era.

Viajar sola era justo lo que me tenía nerviosa. Me enfermé en Lisboa un domingo, llamé y me contestó una persona en español de una. No tener que explicar en otro idioma cómo me sentía valió cada peso.

En cuatro páginas se caía la cotización apenas ponía la edad de mi mamá. Acá salimos las dos en la misma pantalla y sin que el precio se disparara por ella. Con eso me convencieron.
Las de siempre —qué cubre, cuándo llega el certificado, qué pasa si hay que anular— están en las preguntas frecuentes.
No. Y esta vez no es una recomendación mal leída: es un requisito que existió y se derogó. El inciso que obligaba a los turistas extranjeros a contratar un seguro de salud lo eliminó la Ley Orgánica para el Fomento Productivo en agosto de 2018. La lista de requisitos de ingreso que publica hoy el Ministerio de Gobierno pide documento de viaje vigente, o el documento nacional de identidad si vienes de un país suramericano. Nada más.
Es el mismo caso otra vez. El seguro de salud llegó a aprobarse como requisito de ingreso al archipiélago y el propio Consejo de Gobierno de Galápagos lo suspendió antes de que empezara a aplicarse, en noviembre de 2018. Lo que sí vas a pagar en Galápagos es la tasa de ingreso al parque y la tarjeta de control de tránsito, que son otra cosa y se pagan allá. Como ciudadano de la Comunidad Andina, además, la tasa te sale a mitad de precio que al resto de extranjeros.
Ahí sí hay algo más, y no es una póliza: quien entra por la frontera terrestre —Rumichaca, San Miguel— tiene que presentar el certificado de antecedentes penales del país donde vivió los últimos cinco años, apostillado y en español, o pasar la verificación del sistema migratorio ecuatoriano. Rige desde enero de 2024. Si entras volando, no aplica.
Te sirve la cédula. Ecuador admite el documento nacional de identidad de los países suramericanos, Colombia incluida, y el registro de ingreso no tiene costo. Para el certificado de seguro da igual cuál uses: se emite con el documento que nos des y ese es el que tiene que coincidir con el que presentes.
Como turista, hasta noventa días dentro de un año contado desde tu primera entrada, prorrogables una sola vez por otros noventa pagando la tasa correspondiente. Si vas a pedir la prórroga, ten en cuenta que el certificado cubre los días que contrataste: quedarte más no lo extiende solo.
Se calcula por persona y por día, así que un fin de semana largo en Quito y diez días con Galápagos no se parecen en nada. La edad no mueve la tarifa diaria; sí decide qué niveles están disponibles. El cotizador da el total exacto antes de pedirte datos personales.
Los planes cubren la URGENCIA de una enfermedad preexistente con un sublímite aparte, más bajo que el techo general. Cubrir el tratamiento de esa enfermedad es otra cosa y no entra: el numeral 16.23 la deja fuera incluso si aparece por primera vez. Existe un adicional con topes propios en el numeral 7.14, pero todavía no lo vendemos aquí. Si viajas con una condición conocida, léelo antes de comprar y no después.
Cada país pide lo suyo. Mira qué cobertura te conviene según a dónde vas y cotiza con el destino ya puesto.
SchengenLa visa Schengen pide 30.000 euros de cobertura. Entrar sin visa, no.

Ocho zonas para los viajes que no caben en un país. Un certificado por persona.

La tarjeta de inmigración sí es obligatoria. El seguro no, te digan lo que te digan.

Nadie te lo exige. Se compra por lo que cuesta una urgencia allá.

Aquí no se usa el hospital: se usa el equipaje y la noche de hotel de más.

El único destino donde el seguro sí es obligatorio de verdad, con cifra publicada.

El Reino lo exige con cifra y la isla dice que no. Aquí están las dos fuentes.

Inmigración acepta un seguro de viaje el primer año, y lo rechaza el segundo. Está escrito.

La escala de medio continente. Lo que se compra aquí son los días de conexión.
Pon tus fechas y quiénes viajan. Te mostramos el precio final de una vez, sin llamadas y sin cargos que aparecen al final.
Cotizar no compromete a nada · No pedimos documentos para ver el precio · Atención por WhatsApp con una persona