Gold
Para viajes largos o destinos donde atenderse sale caro.
Cobertura médica hasta
100.000USD / EUR
- Atención médica y hospitalización
- COVID-19 y repatriación
- Equipaje y pasaporte
- Asistencia 24/7 en español
Nadie te lo exige. Se compra por lo que cuesta una urgencia allá. Cotiza al grupo entero de una vez: cada viajero entra por su tramo de edad y recibe su propio certificado.
Para entrar a Miami nadie te exige seguro de viaje. Nadie te lo exige: ni el consulado para la visa ni el oficial de migración al llegar. Se compra por la otra razón, que es la cuenta: es lo único que le pone techo a una urgencia allá.
A Miami nadie te pide seguro: ni el consulado ni migración. La razón para llevarlo es aritmética: una noche de hospital allá produce una factura que no se parece a nada de lo que se paga aquí.
Nadie te lo exige, y lo decimos primero
Media industria escribe «obligatorio» donde no lo hay. Aquí la razón tiene que sostenerse sola.
Lo que se compra es el techo
Por eso el nivel recomendado es Gold, que llega a 100.000. En este destino la diferencia sí se nota.
La primera llamada es a la central
Antes de entrar a urgencias, y dentro de 24 horas (numeral 14.i). Ella decide si coordina con su red o reembolsa.

Es el techo más alto del catálogo y este es el destino donde se nota: una noche de hospital allá no se parece a nada de lo que se paga aquí.
Antes de entrar a urgencias y dentro de 24 horas. Desde ahí la central coordina; si entras por tu cuenta, solo te reconocen lo que a ellos les habría costado.
El hospital te va a hablar en inglés y te va a hacer firmar en inglés. La central, no.
No uno por familia: cada persona sale con el suyo y con su propio número. Eso es lo que te piden en el mostrador.
Los cinco cubren lo esencial. Cambia hasta dónde llega el respaldo, en dólares o euros según tu destino.
Gold es el techo más alto del catálogo —100.000 frente a los 80.000 de Ideal— y este es el destino donde ese techo pesa más que el precio del día.
Ver todas las coberturasTodo lo que se activa el día que algo se sale de plan: una urgencia médica, una maleta que no aparece, un vuelo que se cae. Esto es lo que deja de ser tu problema.
Lo que se activa cuando el problema es tu salud y estás lejos de tu médico de siempre.
Los imprevistos que no son médicos pero pueden dañarte el viaje entero.
Cuando el problema ya no lo resuelve una consulta y hay que trasladar a alguien.
Coberturas que no trae todo el catálogo. Mira la etiqueta antes de elegir.
Lo de arriba es un resumen. Los límites, los montos y las exclusiones completas van en el documento de tu plan, y ahí caben muchas más situaciones que en esta lista.
Cuéntanos tu caso y te lo confirmamos con el documento en la mano, antes de que pagues nada.
Los montos suben según el plan. El detalle completo, con cifras y exclusiones, va con tu certificado.
En cuatro pasos, y ninguno de los cuatro es «paga tú primero y después reclamas».
Tu certificado está activo desde la fecha de salida. No hay que activar nada.
Una urgencia médica, la maleta que no llegó o un vuelo que te dejó tirado.
Un número, 24 horas, en español. Das tu número de certificado y te guían.
La asistencia evalúa, autoriza y coordina tu atención. Llamar antes es lo que hace que la cuenta no acabe siendo tuya.
Tres situaciones distintas, y en las tres lo que importaba era lo mismo: que alguien contestara y que no tocara poner la tarjeta.

Ya en París a Valen le dio una infección y nos tocó clínica. Llamamos, nos mandaron a una ahí cerca y no sacamos la tarjeta ni una vez. Uno compra esto rogando no tener que usarlo, y cuando toca es que entiende para qué era.

Viajar sola era justo lo que me tenía nerviosa. Me enfermé en Lisboa un domingo, llamé y me contestó una persona en español de una. No tener que explicar en otro idioma cómo me sentía valió cada peso.

En cuatro páginas se caía la cotización apenas ponía la edad de mi mamá. Acá salimos las dos en la misma pantalla y sin que el precio se disparara por ella. Con eso me convencieron.
Las de siempre —qué cubre, cuándo llega el certificado, qué pasa si hay que anular— están en las preguntas frecuentes.
No. Ni para la visa ni en migración. Lo decimos así de claro porque media industria escribe «obligatorio» donde no lo hay: aquí la razón para llevarlo no es un requisito, es lo que cuesta una urgencia sin él.
No hace falta: el consulado de Estados Unidos no lo pide entre los documentos de la entrevista, a diferencia del trámite de visa Schengen, donde el monto sí está fijado por norma. Si alguien te lo vende como requisito para la cita, te está vendiendo algo que no es cierto.
Llamas a la central antes de que te atiendan, y siempre dentro de 24 horas desde el hecho (numeral 14.i). Desde ahí el condicionado le reserva a la central el derecho de indicar, caso por caso, si la asistencia la presta uno de sus prestadores o si asume los costos por reembolso, dentro de los topes de tu certificado (numeral 5.4). Guarda todas las facturas originales: sin documentación no hay reembolso.
Hay dos numerales y hay que leerlos juntos. El 5.6 limita la responsabilidad a lo que le habría costado a la central resolverlo con su red; el 6.1 dice que para acceder al estudio de reembolso es indispensable haber notificado y que la central haya autorizado o coordinado la atención. Por eso el teléfono va en el certificado y en el correo de entrega.
Se cotiza por persona y por día. Diez días para dos personas cuestan el doble que diez días para una, y subir de nivel sube la tarifa diaria, no el trámite. La edad no cambia el precio del día; sí decide qué niveles puedes contratar. El total sale en el cotizador antes de pedirte un solo dato personal.
Los diez completos, del día del vuelo de ida al del regreso. El proveedor emite desde 3 días y el pago tiene que estar registrado 24 horas antes de la salida (numeral 3.3). Si cambias el vuelo, las fechas se corrigen sin costo con 2 días hábiles de antelación, por los mismos días contratados.
En el mismo no: cada seguro se emite individual, por persona, también para los menores. Es un solo trámite y un solo pago, pero salen tantos certificados como viajeros. La tarifa por día es la misma para un niño que para un adulto dentro del mismo nivel.
En Gold no: ese nivel emite hasta los 79 años. Con alguien por encima en el grupo, los niveles disponibles son Estándar y Lite, que llegan a 110. Sigue siendo un solo trámite y un certificado por persona; lo que cambia es el techo, y por eso conviene saberlo antes de pagar.
No, y el alcance es más amplio de lo que suena. El condicionado lo dice en su numeral 16.23: «Están excluidas aun cuando se presenten por primera vez o el viajero no supiera que las tenía, junto con sus complicaciones y secuelas.» Queda en pie la urgencia que ponga en riesgo la vida, hasta estabilizar los signos vitales, por reembolso y con el tope de preexistencias (numeral 7.14.1). Existe un adicional que sí las cubre, con topes propios en el numeral 7.14, pero todavía no se vende desde la web: se pide escribiéndonos.
Cada país pide lo suyo. Mira qué cobertura te conviene según a dónde vas y cotiza con el destino ya puesto.
SchengenLa visa Schengen pide 30.000 euros de cobertura. Entrar sin visa, no.

Ocho zonas para los viajes que no caben en un país. Un certificado por persona.

La tarjeta de inmigración sí es obligatoria. El seguro no, te digan lo que te digan.

Aquí no se usa el hospital: se usa el equipaje y la noche de hotel de más.

El único destino donde el seguro sí es obligatorio de verdad, con cifra publicada.

Le derogaron el requisito tres veces y media internet sigue vendiéndolo como obligatorio.

El Reino lo exige con cifra y la isla dice que no. Aquí están las dos fuentes.

Inmigración acepta un seguro de viaje el primer año, y lo rechaza el segundo. Está escrito.

La escala de medio continente. Lo que se compra aquí son los días de conexión.
Pon tus fechas y quiénes viajan. Te mostramos el precio final de una vez, sin llamadas y sin cargos que aparecen al final.
Cotizar no compromete a nada · No pedimos documentos para ver el precio · Atención por WhatsApp con una persona