Gold
Para viajes largos o destinos donde atenderse sale caro.
Cobertura médica hasta
100.000USD / EUR
- Atención médica y hospitalización
- COVID-19 y repatriación
- Equipaje y pasaporte
- Asistencia 24/7 en español
Inmigración acepta un seguro de viaje el primer año, y lo rechaza el segundo. Está escrito. Cotiza al grupo entero de una vez: cada viajero entra por su tramo de edad y recibe su propio certificado.
Irlanda es el destino de los que se van a aprender inglés, y el único donde sabemos con certeza qué te van a pedir en la ventanilla y hasta cuándo te vale lo que nos compres.
Un seguro de viaje sirve el primer año
Inmigración lo admite por escrito para el estudiante recién llegado, si cubre el año completo y las dos partidas.
Y no sirve el segundo
En la segunda renovación del permiso ya no lo aceptan: ahí toca un seguro médico privado contratado en Irlanda.
Tiene que cubrir el año entero
No vale una póliza de seis meses para un curso de doce. La vigencia se compara con tu estancia, no con tu presupuesto.

Un año fuera no es un viaje largo: es vivir en otro país. Este techo está pensado para lo que puede pasar en doce meses, no en una semana.
Emitimos hasta trescientos sesenta y cinco días seguidos, que es justo lo que el trámite compara contra tu carta de matrícula.
El certificado trae número, fechas, monto y a quién cubre. Es lo que se enseña en la ventanilla, y va a tu nombre.
Vas a aprender inglés, no a explicar un dolor en inglés. Quien te contesta el teléfono habla tu idioma desde el primer día.
Los cinco cubren lo esencial. Cambia hasta dónde llega el respaldo, en dólares o euros según tu destino.
Ideal llega a 80.000 y aquí el techo importa por una razón distinta a la de otros destinos: no vas doce días, vas un año. En doce meses lo raro no es necesitar el seguro, es no necesitarlo — y el certificado tiene que cubrir el curso entero, no un semestre.
Ver todas las coberturasTodo lo que se activa el día que algo se sale de plan: una urgencia médica, una maleta que no aparece, un vuelo que se cae. Esto es lo que deja de ser tu problema.
Lo que se activa cuando el problema es tu salud y estás lejos de tu médico de siempre.
Los imprevistos que no son médicos pero pueden dañarte el viaje entero.
Cuando el problema ya no lo resuelve una consulta y hay que trasladar a alguien.
Coberturas que no trae todo el catálogo. Mira la etiqueta antes de elegir.
Lo de arriba es un resumen. Los límites, los montos y las exclusiones completas van en el documento de tu plan, y ahí caben muchas más situaciones que en esta lista.
Cuéntanos tu caso y te lo confirmamos con el documento en la mano, antes de que pagues nada.
Los montos suben según el plan. El detalle completo, con cifras y exclusiones, va con tu certificado.
En cuatro pasos, y ninguno de los cuatro es «paga tú primero y después reclamas».
Tu certificado está activo desde la fecha de salida. No hay que activar nada.
Una urgencia médica, la maleta que no llegó o un vuelo que te dejó tirado.
Un número, 24 horas, en español. Das tu número de certificado y te guían.
La asistencia evalúa, autoriza y coordina tu atención. Llamar antes es lo que hace que la cuenta no acabe siendo tuya.
Tres situaciones distintas, y en las tres lo que importaba era lo mismo: que alguien contestara y que no tocara poner la tarjeta.

Ya en París a Valen le dio una infección y nos tocó clínica. Llamamos, nos mandaron a una ahí cerca y no sacamos la tarjeta ni una vez. Uno compra esto rogando no tener que usarlo, y cuando toca es que entiende para qué era.

Viajar sola era justo lo que me tenía nerviosa. Me enfermé en Lisboa un domingo, llamé y me contestó una persona en español de una. No tener que explicar en otro idioma cómo me sentía valió cada peso.

En cuatro páginas se caía la cotización apenas ponía la edad de mi mamá. Acá salimos las dos en la misma pantalla y sin que el precio se disparara por ella. Con eso me convencieron.
Las de siempre —qué cubre, cuándo llega el certificado, qué pasa si hay que anular— están en las preguntas frecuentes.
Para el turista, no. Se entra con el pasaporte y nadie te pide una póliza en el aeropuerto. La obligación existe para quien va a estudiar: el Servicio de Inmigración publica que todos los estudiantes de fuera del Espacio Económico Europeo deben tener seguro médico privado mientras residan en Irlanda, y eso se comprueba al registrar el permiso de inmigración, no en la frontera.
Sirve, y esto lo dice Inmigración con todas las letras: «para los estudiantes de primer año recién llegados a Irlanda, el seguro de viaje puede bastar». Pone tres condiciones: que cubra el año completo —o toda la estancia, si es menos de un año—, que llegue al menos a 25.000 euros por accidente y 25.000 por enfermedad, y que cubra cualquier periodo de hospitalización. El enlace a esa página está aquí arriba, junto al monto.
Ahí ya no sirve, y preferimos decírtelo ahora que el día de la renovación. La misma página lo escribe en dos sitios: quien piense quedarse más de un año y haya usado un seguro de viaje el primero «debe conseguir un seguro médico privado para el segundo año y los siguientes», y en las renovaciones «el seguro de viaje no se considerará suficiente». Si tu plan es quedarte dos años, cuenta con contratar allá a partir del segundo.
Correcto, y es la pregunta que hay que hacer. Irlanda no es Schengen, así que el certificado para este destino se emite en dólares y la norma irlandesa fija el mínimo en euros. No son la misma cifra y no vamos a fingir que sí. Escríbenos antes de comprar y lo revisamos contigo contra tu fecha de registro: es un minuto y evita que llegues a la ventanilla con una cifra que no cuadra.
Mejor: la condición de Inmigración es que la póliza cubra «el año completo, o toda la estancia si el estudiante se queda menos de un año». O sea que para un curso de seis meses basta con un certificado de seis meses, siempre que llegue de punta a punta. Cotiza las fechas exactas del curso, no un año redondo, que además sale más barato.
No como la gente espera. El numeral 16.19 del condicionado deja fuera las enfermedades endémicas, epidémicas y pandémicas, hayas seguido o no las recomendaciones sanitarias del destino. Lo decimos aquí, antes de la compra, y no el día del reclamo.
Se calcula por persona y por día, así que un año son trescientos sesenta y cinco días multiplicados por el nivel que elijas: es de los certificados más caros que emitimos, y conviene verlo antes de cerrar el presupuesto del curso. La edad no mueve la tarifa diaria; sí decide qué niveles están disponibles. El cotizador da el total exacto antes de pedirte datos personales.
Antes de viajar, y con margen: el pago tiene que quedar registrado 24 horas antes de la fecha de salida. Es el plazo del numeral 3.3 del condicionado y el proveedor puede negarse a prestar el servicio si no se cumple. Y aquí hay una segunda fecha que vigilar: la del registro del permiso, que es cuando te piden el papel.
Cada país pide lo suyo. Mira qué cobertura te conviene según a dónde vas y cotiza con el destino ya puesto.
SchengenLa visa Schengen pide 30.000 euros de cobertura. Entrar sin visa, no.

Ocho zonas para los viajes que no caben en un país. Un certificado por persona.

La tarjeta de inmigración sí es obligatoria. El seguro no, te digan lo que te digan.

Nadie te lo exige. Se compra por lo que cuesta una urgencia allá.

Aquí no se usa el hospital: se usa el equipaje y la noche de hotel de más.

El único destino donde el seguro sí es obligatorio de verdad, con cifra publicada.

Le derogaron el requisito tres veces y media internet sigue vendiéndolo como obligatorio.

El Reino lo exige con cifra y la isla dice que no. Aquí están las dos fuentes.

La escala de medio continente. Lo que se compra aquí son los días de conexión.
Pon tus fechas y quiénes viajan. Te mostramos el precio final de una vez, sin llamadas y sin cargos que aparecen al final.
Cotizar no compromete a nada · No pedimos documentos para ver el precio · Atención por WhatsApp con una persona