Gold
Para viajes largos o destinos donde atenderse sale caro.
Cobertura médica hasta
100.000USD / EUR
- Atención médica y hospitalización
- COVID-19 y repatriación
- Equipaje y pasaporte
- Asistencia 24/7 en español
El único destino donde el seguro sí es obligatorio de verdad, con cifra publicada. Cotiza al grupo entero de una vez: cada viajero entra por su tramo de edad y recibe su propio certificado.
Casi todos los destinos de este sitio llevan la etiqueta de «recomendado» porque nadie los exige. Este no. Aquí el requisito existe, está publicado y lo firma el ministerio de exteriores.
Tiene que cubrir todo el viaje
No basta con la cifra: la póliza tiene que estar vigente todos los días que estés en el país, del primero al último.
Dos monedas para el mismo mínimo
El ministerio lo publica en dólares; el gobierno británico, en euros. Cualquiera de nuestros planes supera las dos cifras.
Lo que no pudimos confirmar
El ministerio nombra dos aseguradoras bielorrusas. No dice que rechace una extranjera, pero tampoco dice que la acepte.

El requisito se cumple con mucho menos. Este techo no está para el trámite: está para el vuelo medicalizado de vuelta, que es lo que de verdad cuesta desde allá.
Número de póliza, nombre de cada viajero, fechas exactas y monto de cobertura. Es lo que hay que poder enseñar, y va todo en la misma hoja.
Cuando allá es mediodía, aquí es de madrugada. La central atiende a cualquier hora, que en este destino no es una frase hecha.
En Bielorrusia se habla bielorruso y ruso, y el alfabeto tampoco ayuda. Quien te contesta el teléfono habla tu idioma.
Los cinco cubren lo esencial. Cambia hasta dónde llega el respaldo, en dólares o euros según tu destino.
Ideal llega a 80.000, y aquí el número que importa no es el del requisito sino el de la distancia: una repatriación desde Europa del Este hasta Colombia es el gasto grande del viaje, y cumplir el mínimo de 10.000 no lo cubre ni de lejos.
Ver todas las coberturasTodo lo que se activa el día que algo se sale de plan: una urgencia médica, una maleta que no aparece, un vuelo que se cae. Esto es lo que deja de ser tu problema.
Lo que se activa cuando el problema es tu salud y estás lejos de tu médico de siempre.
Los imprevistos que no son médicos pero pueden dañarte el viaje entero.
Cuando el problema ya no lo resuelve una consulta y hay que trasladar a alguien.
Coberturas que no trae todo el catálogo. Mira la etiqueta antes de elegir.
Lo de arriba es un resumen. Los límites, los montos y las exclusiones completas van en el documento de tu plan, y ahí caben muchas más situaciones que en esta lista.
Cuéntanos tu caso y te lo confirmamos con el documento en la mano, antes de que pagues nada.
Los montos suben según el plan. El detalle completo, con cifras y exclusiones, va con tu certificado.
En cuatro pasos, y ninguno de los cuatro es «paga tú primero y después reclamas».
Tu certificado está activo desde la fecha de salida. No hay que activar nada.
Una urgencia médica, la maleta que no llegó o un vuelo que te dejó tirado.
Un número, 24 horas, en español. Das tu número de certificado y te guían.
La asistencia evalúa, autoriza y coordina tu atención. Llamar antes es lo que hace que la cuenta no acabe siendo tuya.
Tres situaciones distintas, y en las tres lo que importaba era lo mismo: que alguien contestara y que no tocara poner la tarjeta.

Ya en París a Valen le dio una infección y nos tocó clínica. Llamamos, nos mandaron a una ahí cerca y no sacamos la tarjeta ni una vez. Uno compra esto rogando no tener que usarlo, y cuando toca es que entiende para qué era.

Viajar sola era justo lo que me tenía nerviosa. Me enfermé en Lisboa un domingo, llamé y me contestó una persona en español de una. No tener que explicar en otro idioma cómo me sentía valió cada peso.

En cuatro páginas se caía la cotización apenas ponía la edad de mi mamá. Acá salimos las dos en la misma pantalla y sin que el precio se disparara por ella. Con eso me convencieron.
Las de siempre —qué cubre, cuándo llega el certificado, qué pasa si hay que anular— están en las preguntas frecuentes.
Sí, y es de los pocos destinos donde podemos decirlo sin matices. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia publica que el extranjero debe contar con un seguro médico que cubra toda su estancia, con una cobertura mínima de 10.000 dólares. El enlace a esa página está aquí arriba, junto al monto, para que lo compruebes sin fiarte de nosotros.
Depende de a quién le preguntes, y las dos fuentes son oficiales. El ministerio bielorruso lo publica en dólares; el Foreign Office británico avisa a sus viajeros de un mínimo en euros. No sabemos cuál refleja mejor la norma vigente, así que te decimos las dos. En la práctica no cambia nada para ti: el plan más bajo que vendemos llega a 30.000 y el que recomendamos para este viaje, a 80.000. Cualquiera de los dos deja las dos cifras muy atrás.
Esta es la pregunta que no podemos responder con certeza, y preferimos decirlo antes de cobrarte. La página del ministerio nombra dos aseguradoras bielorrusas y explica cómo contratar con ellas. No dice que una póliza extranjera no sirva, pero tampoco dice expresamente que la acepte. Si el viaje depende de esto —una visa, un vuelo ya pagado— pregúntalo en el consulado antes de comprarnos a nosotros. Nuestro certificado sale en inglés y en español con todos los datos, que es lo que suele pedirse, pero no te vamos a prometer una aprobación que no controlamos.
El ministerio no publica la consecuencia, así que no la vamos a inventar. Lo que sí está escrito es la obligación y el monto. Tratándolo como lo que es —un requisito de entrada publicado por el país al que vas— lo prudente es llevarlo resuelto desde acá y no averiguarlo en el mostrador.
No como la gente espera. El numeral 16.19 del condicionado deja fuera las enfermedades endémicas, epidémicas y pandémicas, hayas seguido o no las recomendaciones sanitarias del destino. Lo decimos aquí, antes de la compra, y no el día del reclamo.
No, y aquí importa más que en otros destinos porque el requisito es por persona. Cada viajero recibe su propio certificado con su nombre, y es el que tendrá que enseñar él. Si son cuatro, son cuatro certificados; el cotizador los calcula juntos y se emiten todos a la vez.
Antes de viajar, y con margen: el pago tiene que quedar registrado 24 horas antes de la fecha de salida. Es el plazo del numeral 3.3 del condicionado y el proveedor puede negarse a prestar el servicio si no se cumple. En un destino donde además te lo pueden pedir para entrar, dejarlo para la noche del vuelo es doblemente mala idea.
Cada país pide lo suyo. Mira qué cobertura te conviene según a dónde vas y cotiza con el destino ya puesto.
SchengenLa visa Schengen pide 30.000 euros de cobertura. Entrar sin visa, no.

Ocho zonas para los viajes que no caben en un país. Un certificado por persona.

La tarjeta de inmigración sí es obligatoria. El seguro no, te digan lo que te digan.

Nadie te lo exige. Se compra por lo que cuesta una urgencia allá.

Aquí no se usa el hospital: se usa el equipaje y la noche de hotel de más.

Le derogaron el requisito tres veces y media internet sigue vendiéndolo como obligatorio.

El Reino lo exige con cifra y la isla dice que no. Aquí están las dos fuentes.

Inmigración acepta un seguro de viaje el primer año, y lo rechaza el segundo. Está escrito.

La escala de medio continente. Lo que se compra aquí son los días de conexión.
Pon tus fechas y quiénes viajan. Te mostramos el precio final de una vez, sin llamadas y sin cargos que aparecen al final.
Cotizar no compromete a nada · No pedimos documentos para ver el precio · Atención por WhatsApp con una persona