Cuántos días de cobertura comprar: cómo se cuentan las fechas del viaje
Cuentas el día de salida y el día de regreso completos: del 1 al 12 son 12 días. Las escalas, la medianoche y los husos horarios son donde se pierde el día que luego hace falta.

Se cuentan días de calendario, desde el día en que sales de Colombia hasta el día en que vuelves a pisar Colombia, con los dos extremos incluidos. Si sales el 1 de marzo y regresas el 12, son 12 días, no 11. Ese número es el que va en tu certificado y el que tienes que poner en el cotizador.
El mínimo que se puede comprar son tres días, así el viaje dure dos. Y un error de un solo día casi nunca se nota al comprar: se nota el día del regreso, cuando alguien se tuerce un tobillo camino al aeropuerto y la cobertura terminó anoche.
El día de salida y el día de regreso se cuentan completos
No hay medios días ni cobros por horas. El certificado tiene una fecha de inicio y una fecha de fin, y las dos son días cubiertos. Sales a las once de la noche del 3: el 3 cuenta. Aterrizas a las seis de la mañana del 20: el 20 cuenta.
La forma más común de equivocarse es restar las dos fechas y quedarse con el resultado. Del 1 al 12 de marzo, restando, dan 11. Once es el número de noches, que es como cobra un hotel. Tus días de cobertura son doce. Resta las fechas y súmale uno: esa es toda la aritmética.
La fecha que manda es la del tiquete, no la del vuelo que tienes en la cabeza
Mucha gente dice "salgo el jueves en la noche" cuando el tiquete dice que el vuelo despega a las 11:40 p. m. del miércoles. Y dice "llego el domingo" cuando el último tramo aterriza en Bogotá a la 1:20 a. m. del lunes. Ahí se pierden los días que después hacen falta.
La regla es corta: abre el itinerario y busca dos fechas.
- La fecha local del vuelo que te saca de Colombia. Esa es tu fecha de inicio, aunque despegues cinco minutos antes de medianoche.
- La fecha local en que el último vuelo aterriza en Colombia. Esa es tu fecha de fin, aunque hayas despegado del otro lado el día anterior.
Los husos horarios hacen el resto del daño. Volviendo de Europa o de Asia casi siempre se cruza la medianoche y se aterriza al día siguiente. Volviendo de otros destinos puede pasar lo contrario: despegas a mediodía y llegas a Bogotá esa misma tarde, con varias horas de vuelo a cuestas. No intentes adivinarlo. Los dos datos están impresos en la tarjeta de embarque y cada uno está en hora local de su aeropuerto, que es exactamente lo que necesitas.
Una escala larga también es un día fuera del país
Catorce horas en Madrid son catorce horas en las que no estás en Colombia. Una escala con noche de hotel en Panamá es una noche fuera. Si el itinerario de ida te deja llegando al destino final dos días después de haber salido, esos dos días son días de viaje y tienen que estar dentro del certificado.
El otro error del mismo tipo es contar los días del plan turístico en lugar de los días del viaje. El tour empieza el 5, sí, pero tú saliste el 3 y dormiste dos noches en tránsito. La maleta que no aparece, el vuelo cancelado y la urgencia médica no esperan a que empiece el itinerario bonito: pueden pasarte en la sala de tránsito. Cotiza desde que sales, no desde que empieza el paseo.
Un día de margen al final es lo más barato que vas a comprar
Los vuelos se corren. Una escala perdida se reprograma para el día siguiente. Una tormenta deja a media terminal durmiendo en el aeropuerto. Ninguna de esas cosas la decides tú, y todas te dejan en el exterior un día más de lo que dice tu certificado.
Como el precio se calcula por persona y por día, agregar ese día al final sube el total lo que cuesta un día, no lo que cuesta un certificado nuevo. Es el ajuste más barato que puedes hacerle a la cotización.
Conviene además porque estirar la cobertura después no es tan fácil como comprarla antes. La cobertura tiene que empezar cuando todavía estás en Colombia, así que no se resuelve con una compra nueva hecha desde el aeropuerto de Miami. Si ya sabes que la fecha de regreso puede moverse, cotiza con la fecha larga desde el principio. Y si el cambio aparece cuando ya estás afuera, escríbenos por WhatsApp y te decimos con honestidad qué se puede hacer, sin prometerte nada que no podamos cumplir. Emitimos a mano y rápido, entre las 6 a. m. y las 12 a. m., así que corregir una fecha antes de volar sí da tiempo; a las tres de la mañana, en la fila de migración, ya no.
El número de días decide qué planes puedes elegir
Los días no son solo el precio: son un filtro. Cada nivel tiene tramos de edad, y cada tramo tiene su propio tope de duración. Primero manda la edad de cada viajero y solo después, dentro del tramo que le corresponde, manda el número de días.
| Nivel | Edad del viajero | Duración que admite |
|---|---|---|
| Gold | 0 a 69 | 3 a 365 días |
| Gold | 70 a 79 | 3 a 90 días |
| Ideal | 0 a 79 | 3 a 365 días |
| Ideal | 80 a 85 | 3 a 90 días |
| Profesional | 0 a 50 | 90 a 365 días |
| Estándar | 0 a 84 | 3 a 365 días |
| Estándar | 85 a 110 | 3 a 90 días |
| Lite | 0 a 84 | 3 a 365 días |
| Lite | 85 a 110 | 3 a 250 días |
Lee la tabla con tu número de días en la mano y vas a ver por qué el conteo importa tanto. Un viaje de 100 días con una abuela de 87 años no cabe en Estándar, porque ese tramo de edad topa en 90 días, pero sí cabe en Lite, que llega a 250. Y Profesional no es un plan para viajes cortos: aplica solo de 90 días en adelante y hasta los 50 años, así que un viaje de 85 días ni siquiera lo pone sobre la mesa.
Los tramos de edad no son planes distintos. Un viajero de 87 años en Lite tiene la misma cobertura que uno de 30 años en Lite: cambia el tramo administrativo, no lo que te resuelven. Por eso un grupo de edades mezcladas se cotiza junto, eliges un solo nivel y cada persona recibe su propio certificado a su nombre. Puedes comparar los niveles en el detalle de planes y revisar qué incluye cada uno antes de decidir: cada plan tiene sus propios límites y vale la pena mirarlos con calma.
La edad que se usa es la del día de salida
Un viajero que cumple 80 años durante el viaje se cotiza con 79, porque la edad se toma en la fecha de salida. Suena menor, pero mover el viaje unos días alrededor de un cumpleaños puede cambiarle el tramo a alguien y, con él, el tope de duración. Si en tu grupo hay alguien que cumple años justo por esos días, revisa las dos fechas antes de pagar.
Revisa las fechas una vez más antes de pagar
Tres comprobaciones y quedas tranquilo. Primero, la fecha de inicio es la del vuelo que sale de Colombia, con su hora local, aunque sea casi medianoche. Segundo, la fecha de fin es la del aterrizaje en Colombia, más un día de margen si el regreso depende de escalas apretadas. Tercero, resta las dos fechas y súmale uno: ese es el número de días, y si te da menos de tres, compras tres.
Con esas dos fechas y las edades de quienes viajan ya tienes todo lo que hace falta para ver el precio exacto de tu grupo. El sistema te dice qué niveles admiten esa duración con esas edades y, si alguno se cae, te dice por quién y por qué. Es mejor descubrirlo hoy, sentado, que el día del regreso.


